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BlackRock BUIDL y la carrera por tokenizar fondos: cuando los mayores gestores del mundo llevan sus carteras a la blockchain

En marzo de 2024, BlackRock —la gestora de activos más grande del mundo, con más de diez billones de dólares bajo gestión— lanzó un fondo en la blockchain de Ethereum. No era un experimento ni una demostración de concepto: era el USD Institutional Digital Liquidity Fund, conocido como BUIDL, y en cuestión de semanas captó 500 millones de dólares. Ese movimiento no fue solo una noticia financiera; fue una señal de que la tokenización de activos del mundo real había cruzado el umbral de la viabilidad institucional.

Lo que antes era territorio de startups de blockchain y fondos de capital riesgo especializados se ha convertido en el campo de batalla de los gestores más conservadores y regulados del planeta. Franklin Templeton, Fidelity, WisdomTree, Hamilton Lane, KKR: todos han apostado por llevar instrumentos financieros tradicionales a la cadena. El mercado de activos del mundo real tokenizados —los llamados RWA— superó los 27.600 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, un 245% más que el año anterior. Este artículo analiza quiénes lideran esa carrera, por qué está ocurriendo ahora y qué papel juega el ecosistema XRP Ledger.

BUIDL: cómo BlackRock redefinió el mercado en 2024

El BlackRock USD Institutional Digital Liquidity Fund (BUIDL) se lanzó el 20 de marzo de 2024 con una premisa sencilla: tokenizar un fondo del mercado monetario invertido en efectivo, letras del Tesoro estadounidense y repos a corto plazo. El fondo emite tokens BUIDL en blockchain; cada token representa un dólar y acumula rendimiento diariamente, distribuido mensualmente en nuevos tokens.

La velocidad de captación fue inédita. En menos de dos meses alcanzó los 500 millones de dólares. A mediados de 2026, BUIDL gestiona aproximadamente 2.500 millones de dólares, consolidando su posición como el producto de tokenización de referencia global. Detrás de esa cifra hay una arquitectura institucional elaborada: Securitize como agente de transferencia, BNY Mellon como custodio, PricewaterhouseCoopers como auditor. El acceso está restringido a inversores institucionales acreditados con mínimo de cinco millones de dólares.

La expansión multichain de BUIDL en 2025 reforzó el mensaje: disponible en Ethereum, Aptos, Arbitrum, Avalanche, Optimism y Polygon. El objetivo es estar donde están las instituciones y los protocolos DeFi que necesiten colateral de alta calidad. Ondo Finance, por ejemplo, utiliza BUIDL como activo de respaldo para su propio producto OUSG, creando capas de tokenización que conectan TradFi con el ecosistema DeFi.

Franklin Templeton BENJI: el pionero que vio antes que nadie

Si BlackRock llegó con el mayor ruido mediático, Franklin Templeton fue quien llegó primero. El Franklin OnChain U.S. Government Money Fund —comercializado bajo la aplicación BENJI— es el primer fondo del mercado monetario registrado ante la SEC y administrado directamente en blockchain pública. Lanzado en Stellar en 2021 y expandido a Polygon y otras cadenas, BENJI registra las participaciones del fondo directamente on-chain, usando la blockchain como libro mayor oficial, no como capa auxiliar. A principios de 2026 gestiona aproximadamente 800 millones de dólares.

La «tokenized cash» race: el dinero institucional busca rendimiento on-chain

Los fondos del mercado monetario tokenizados están convirtiéndose en el nuevo estándar de liquidez on-chain para instituciones. El contexto macroeconómico fue determinante: el ciclo de tipos elevados iniciado por la Fed hizo que los Treasuries a corto plazo ofrecieran rendimientos de entre el 4% y el 5,5% anual. En ese entorno, la diferencia entre una stablecoin sin rendimiento y un fondo monetario tokenizado se volvió económicamente significativa. Para una institución con cientos de millones en tesorería digital, esa diferencia equivale a decenas de millones al año.

Junto a BlackRock y Franklin Templeton, WisdomTree lanzó su plataforma Prime con fondos tokenizados de gobierno y materias primas. Fidelity avanza en su propia infraestructura de tokenización. La tendencia es inequívoca: ninguna gestora de primer nivel puede permitirse ignorar este mercado. La maduración de la infraestructura de custodia fue el catalizador: BNY Mellon y State Street ofrecen custodia de activos digitales; Fireblocks provee seguridad para la transferencia y almacenamiento. Ese back-office institucional eliminó uno de los principales obstáculos para la entrada al mercado.

Ondo Finance y el ecosistema XRP Ledger

La conexión entre tokenización institucional y el XRP Ledger se materializa principalmente a través de Ondo Finance. Su OUSG (respaldado por BUIDL de BlackRock en su estructura más reciente) está disponible en múltiples blockchains, incluido el XRP Ledger. Su presencia en XRPL no es anecdótica: el DEX nativo del protocolo y su capacidad de settlement instantáneo lo hacen especialmente adecuado para instrumentos de este tipo.

USDY (Ondo US Dollar Yield), una stablecoin con rendimiento respaldada en Treasuries, completa la oferta de Ondo en múltiples redes. El papel de RLUSD, la stablecoin de Ripple regulada por el NYDFS, es igualmente relevante: opera en XRPL y Ethereum, y está diseñada para actuar como divisa de liquidación institucional. En un ecosistema donde OUSG proporciona el activo de rendimiento y RLUSD el medio de liquidación regulado, el XRPL se posiciona como infraestructura viable para flujos de capital que exigen cumplimiento normativo y eficiencia en costes.

Esta convergencia no es teórica: el 6 de mayo de 2026, Ondo, JPMorgan (Kinexys), Mastercard y Ripple completaron el primer canje cross-border, cross-bank de Treasuries tokenizados en XRPL en tiempo real. La apuesta de Ondo por incluir XRPL en su red de distribución refleja un reconocimiento técnico concreto.

Hamilton Lane, KKR y la democratización del private equity

Si los fondos monetarios tokenizados resuelven la liquidez on-chain institucional, la tokenización del private equity aborda un desafío diferente: el acceso. Los fondos de Hamilton Lane o KKR eran accesibles solo para inversores con tickets mínimos de uno a cinco millones de dólares y periodos de bloqueo de siete a diez años.

Hamilton Lane tokenizó participaciones en varios fondos en Polygon a través de Securitize. El ticket mínimo bajó a aproximadamente 20.000 dólares, y los tokens pueden transferirse entre inversores acreditados en mercados secundarios. KKR siguió un camino similar con su Health Care Strategic Growth Fund II, tokenizado en Avalanche. Es importante matizar: la tokenización añade transferibilidad y fraccionalización, pero no convierte el private equity en un activo líquido equiparable a las acciones cotizadas. Los activos subyacentes siguen siendo participaciones en empresas privadas con horizontes de inversión largos.

Por qué 2025-2026 es el punto de inflexión definitivo

Cuatro factores estructurales explican por qué la tokenización institucional ha acelerado en este período. Claridad regulatoria: la SEC ha adoptado una postura más constructiva, con orientaciones más claras sobre activos tokenizados; en Europa, MiCA proporciona un marco unificado. Madurez de custodia: BNY Mellon y State Street ofrecen custodia de activos digitales, eliminando un obstáculo fundamental para gestoras con obligaciones fiduciarias. Entorno de tipos: Treasuries con rendimientos históricamente atractivos hacen económicamente poderoso el incentivo de tokenizarlos. Composabilidad: la capacidad de los activos tokenizados para interactuar con DeFi, servir como colateral o integrarse en sistemas de pago automatizados ofrece utilidad que el fondo tradicional equivalente no puede proporcionar.

Riesgos y lo que falta por construir

La tokenización institucional no es un proceso libre de obstáculos. El riesgo de fragmentación entre blockchains con estándares técnicos distintos genera silos de liquidez. El riesgo regulatorio residual persiste: la claridad es mayor que antes, pero quedan preguntas abiertas sobre clasificación de tokens, obligaciones KYC/AML en mercados secundarios on-chain y tratamiento contable en distintas jurisdicciones. El riesgo de contratos inteligentes genera cautela entre los más conservadores. Y el problema de liquidez secundaria sigue sin resolverse completamente: la mayoría de fondos tokenizados tienen mercados secundarios poco profundos. Lo que falta por construir es, en gran medida, infraestructura de mercado: sistemas de compensación interoperables, marcos legales para contratos inteligentes en litigios civiles, y una base inversora suficientemente amplia para generar liquidez real.

¿Qué es exactamente el fondo BUIDL de BlackRock?

BUIDL es el BlackRock USD Institutional Digital Liquidity Fund, un fondo del mercado monetario cuyas participaciones se emiten como tokens en blockchain. Invierte en efectivo, letras del Tesoro y repos a corto plazo. Cada token equivale a un dólar y genera rendimiento diario. El acceso está restringido a inversores institucionales acreditados con mínimo de cinco millones de dólares.

¿Cuál es la diferencia entre BUIDL y el Franklin Templeton BENJI?

Ambos son fondos del mercado monetario tokenizados, pero con diferencias clave. BENJI fue el primero registrado ante la SEC y usa la blockchain como libro mayor oficial de participaciones. BUIDL llegó después pero ha captado más capital (~2.500M$ vs ~800M$) y tiene expansión multichain más agresiva.

¿Qué son los RWA y por qué crecen tan rápido?

Los RWA (Real World Assets) son activos del mundo real representados como tokens en blockchain. Su crecimiento se debe a la confluencia de tipos atractivos en Treasuries, mayor claridad regulatoria, maduración de la infraestructura de custodia institucional y la capacidad de los activos tokenizados para integrarse en protocolos DeFi como colateral.

¿Cómo se relaciona el XRP Ledger con la tokenización institucional?

El XRPL tiene un DEX nativo, bajos costes de transacción y finalidad en segundos. Ondo Finance ha desplegado OUSG (Treasuries tokenizados) en XRPL. RLUSD, la stablecoin regulada de Ripple aprobada por NYDFS, opera en XRPL como divisa de liquidación para flujos institucionales.

¿Puede un inversor minorista acceder a estos fondos?

En su mayoría, no directamente. BUIDL y BENJI están restringidos a institucionales. Hamilton Lane y KKR han reducido el ticket mínimo a ~20.000$. La tendencia apunta a mayor accesibilidad, pero dentro de los límites regulatorios de cada jurisdicción.

¿Cuáles son los principales riesgos de los activos tokenizados?

Fragmentación de liquidez entre blockchains; incertidumbre regulatoria residual en distintas jurisdicciones; vulnerabilidades potenciales en contratos inteligentes; mercados secundarios todavía poco profundos. La tokenización no elimina el riesgo del activo subyacente: un fondo monetario tokenizado sigue expuesto al riesgo crediticio de los instrumentos en que invierte.

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